lunes, 7 de septiembre de 2015

TRAS LA MÚSICA LLEGÓ LA CALMA

El conocido single debutará en Spotify por primera vez (incluirá 3 versiones más) 

Este 15 de septiembre se estrena "Ieri Erano Tante", el primer single de mi nuevo álbum musical: "Trival Scar".
Además del tema original, incluye una versión metal y una versión "discotequera", en dos ediciones: una más musical y una lírica de corte remix.

El single tiene de "nuevo" lo que las reposiciones en bucle de la TDT, ya que salvo algunos arreglos para su versión definitiva, la producción de la canción data del 2008 (la fecha de su composición ya ni la recuerdo, pero se remonta aún más). Así que muchos conocéis sobradamente la canción, e incluso fue incluida en Transición (2010) como cierre del álbum, pensando precisamente en que Trival Scar iba a ser el siguiente trabajo musical en entrar en producción, por lo que se escogió el tema como "adelanto" de ese trabajo.

Pero la verdad es que, a 2008, Ieri Erano Tante fue el primer y único tema de Trival Scar que conseguí producir con calidad estudio; ya que, cuando pensé "ahora que empiezo a tener medios podría seguir haciendo las otras canciones", fue cuando decidí optar a un orden, primero el de despedirme de hacer versiones de canciones de anime, que era con lo que estaba en ese momento, para lo cual grabé el mencionado Transición (2010) como disco de despedida del género, para sin descanso tener listo el año siguiente mi primer álbum de autor, que siguiendo el orden establecido, no podía ser aún Trival Scar, sino Encerrado en mi mente (2011).
La idea pues, era tener Trival Scar para 2012... pero para entonces yo ya estaba agotado.

Crear arte tiene, en ocasiones por desgracia, el factor social de tener que exponerlo ante ojos ajenos. Atrás quedan los dibujos que hacía de niño destinados a mi propio deleite, o esas historias que me escribía solo para leérmelas a mí mismo, algunas sin tener la necesidad si quiera de salir de mi cabeza. Al igual que tantas grabaciones en casete, cuya única finalidad era desahogarme creativamente o soltar una idea que quería inmortalizar.

Entre aquello y el hoy, la idea ha ido evolucionando en que ese esfuerzo merecía la pena ser compartido con alguien más que conmigo mismo. Y entre aquello y el hoy, ese esfuerzo ha pasado de ser una afición que hacer en ratos libres, a tratar de ocupar todo el cuadro laboral para poder dedicarle todo el tiempo posible, puesto que mis ideas son muchas y de distintos campos artísticos. Por lo que símbolos como "$" o "€", se ven involucrados a la hora de pensar en la viabilidad de un proyecto.




El mencionado 2011, marcó un antes y un después en mi vida, fue el año en que debutaba en las tiendas digitales con mis sonidos alternativos, buscando un lugar entre el páramo de canciones "corta y pega", para tratar de ofrecer, no algo nuevo, sino simplemente "algo mío", una música con identidad.
Para ello me moví mucho, visité muchas salas, escuché los mismos singles una y otra vez tras de mí, pues eran los representantes de mi nuevo trabajo. Me topé con muchos entrevistadores que no tenían ni idea de quien era yo, de si empecé ayer o llevaba diez años, visité platós de TV local donde el entrevistador parecía que te hacía el favor de tu vida invitándote al programa, para luego resultar que un servidor tenía más seguidores que la audiencia de ese canal... Me rodeé de gente que ni había escuchado el disco mientras irónicamente me brindaba la oportunidad de decir "porque el LP merecía tanto la pena". Todo era plástico, frío e hipócrita...
Como resultado, acabé aborreciendo "Encerrado en mi mente". Acabé cansado de ir a lugares a contar las mismas cosas (salvo alguna que otra entrevista de la que sí me siento muy agradecido y satisfecho, por supuesto). Dejé de hacer conciertos en multitudinarios eventos de "variedades" en los que yo solo era un mono más. Y como resultado a todo esto, empecé a aplazar el lanzamiento de mi segundo LP de autor. Pues veía que, si bien era capaz de acabar un disco que arrastraba maquetas desde 2006 ya, de lo que sí no era capaz era de "prostituir" aquello enviándolo a radios, haciendo entrevistas y alguna que otra actuación que quedarían reducidas a convertirse en un vídeo de YouTube como "anécdota".
No me veía con ánimos por el momento, por lo que lo fui dejando, esperando a que dichos ánimos volvieran.



A 2015, aún no lo han hecho. Así que un poco a marchas forzadas, el bebé quiere salir ya de la gestación, y yo se lo voy a permitir.
Lo bueno es que todo este tiempo me ha enseñado algo: si tanto la música, como el cine, como el arte en general, es un negocio... antes que negocio, es eso: Arte. Más aún en el caso del verdadero artista, que es persona y se mueve por lo que siente, y no por lo que dicta una industria.
Así pues, no tengo nada especial programado para este álbum, más allá del propio álbum que para mí ya es muy especial.
Hay varios videoclips en los que estoy trabajando simultáneamente, porque me apetece hacerlos, porque forman parte de una idea narrativo-musical vinculada a la pieza que representan; y ya está, si aquello consigue hacer una "publicidad", bienvenida sea, pero no es el fin.
Quiero volver a mis orígenes en los que con ilusión y nervios hacía mis primeros temas y me importaba más llegar a "tres" personas que pudieran sentir mi música como un idioma propio, que llegar a las "tres mil" escuchas de un público que no sabe conectar con la esencia de la que se envuelve el trabajo. No quiero desgastarme ni aborrecer un trabajo al que le he dedicado tanta alma, años y paciencia, por lo que no pretendo hacer ningún concierto, que basta que uno diga esto para que luego le presenten una oportunidad y quede como un mentiroso. Pero mi idea de base es ir muy zen con este trabajo, que lo disfrutéis vosotros y disfrutarlo yo, que también es importante.

Así pues, espero que "Trival Scar" llegue hasta algunos de vosotros, los que seáis, pero que os llegue de verdad, y que os toque; que os toque y se quede, y yo ya habré cumplido con mi misión.

Promo de "Ierie Erano Tante" sobre una captura del videoclip de la versión "Remix"



sábado, 13 de diciembre de 2014

ENREDADOS vs ‘CONGELADOS (FROZEN)’

Ya tuve la evidente sensación de que “Frozen” era un “nos ha funcionado Enredados, sigamos por esta línea”. Y por si hace falta explicarlo (que yo diría que no), resulta evidente cuando ya de entrada los diseños de personaje, ante todo en Anna, aunque en Elsa sigue presente, parecen plantillas modificadas del diseño de Rapunzel. Tanto del diseño final como incluso del inicial diría yo, pues antes de que “Enredados” acabase siendo “Enredados” teníamos una tal “Rapunzel Unbraided (despeinada)”, cuyo ‘concept art’ era una pecosilla Rapunzel (más de lo que pretende disimuladamente ser la Rapunzel final de Disney) con cara de pilla, que se paseaba en un universo inspirado por algunos cuadros al óleo de Fragonard, entre los que destacaban el de “El columpio” que mira tú por dónde, podemos ver en “Frozen” durante la canción “Por primera vez en años”, reutilizado descaradamente en su imitación al arte conceptual de aquella primera fase de “Rapunzel Unbraided”.





Pero no ha sido el único reciclaje que han hecho, también Flynn Rider, antes de ser el galán de “Enredados” tenía otro aspecto, y bastante diferente cabe decir. “Bastion”, que era como se iba a llamar, era brutote, ancho y con una mirada inocente que pudiera contrarrestar su rudo aspecto.
Tal diseño fue desechado, y ahora nos aparece Kristoff, que parece el hermano guapo y perdido de aquel Flynn que no era Flynn.
Como apunte, decir que precisamente durante la canción ya mencionada, no sé si fue por la sugestión que me produjo el acordarme inevitablemente de “Enredados”, o que los de Disney quisieron hacer un guiño, pero me pareció ver a Rapunzel, o cuanto menos a algo lila y con cabeza marrón (cuando ya lleva el pelo corto), paseándose entre las gentes del pueblo que entraban al castillo (luego pude confirmar que era cierto…).



Que siga la línea de “Enredados” no tiene porque ser negativo necesariamente, pues precisamente dicha película supuso el planteamiento de mucha gente sobre si estábamos ante una nueva década dorada Disney de la era moderna. Y siempre es mejor seguir ese patrón que no el de películas como “Cosa anodina 3D contemporánea con animales parlantes”.
El problema es que “Frozen” ya nos ha confirmado que no vamos a ver el resurgir de Disney. O que por lo menos, con suerte nos darán una de cal y una de arena, porque parece que demos un paso adelante y dos atrás. Ya que, aunque estéticamente (que no por la técnica del 3D) puedo disfrutar más el universo de “Frozen” que el de “Princess and the Frog”, argumentalmente nos encontramos con algo si cabe aún más insulso que aquella vuelta al 2D que supuso la decepción.




PERSONAJES POCO DEFINIDOS PATA UNA HISTORIA FLOJA
La historia arranca con la magia, que como con la gota de luz solar de Rapunzel, me hizo cuestionarme cuán importante sería esto en el desarrollo y profundidad de la historia.
Si bien la gota de luz solar era tan interesante como absurda, los poderes mágicos de Elsa tampoco tienen justificación, cosa que siempre estoy dispuesto a perdonar a cambio de una buena historia como nos ofreció “Enredados”, pero que en este caso, a mí se me queda insuficiente.
Elsa tiene que ocultar su poder por no hacer daño a la gente, y por no asustarla básicamente, hasta aquí entendible. Pero la cosa no va más allá. Elsa decide escapar de su castillo de toda la vida e internarse en las montañas, donde se monta su propio palacete que, más que de hielo, parece de cristal, y construido bajo el asesoramiento de un interiorista de Matel.
La mujer allí vive divina de la muerte, da paso al vestuario oficial del merchandasing, y abre la nueva etapa, o eso aparenta, de una Elsa liberada con la canción “Let it go (Suéltalo/Libre soy)” que creo es el tema central de la película.
Digo “aparenta que abre la nueva etapa” porque realmente no hay etapa en cuestión que desarrollar se pueda. Las escenas de Elsa están contadas. Es como si por un momento la película, que hasta ese punto no había conseguido acabar de arrancar, pudiera remontar con la nueva y desatada Elsa. Parece que podremos conocer un poco más de este personaje, de sus miedos, que aunque representados de forma literal, fueran la representación simbólica del alma del sociópata reprimido ante la sociedad y los tabúes; el no sentirse integrado y todas esas hostias tan guays… Pero no. Solo “parece”.
Se queda todo ahí, en lo meramente superficial, “hago hielo con las manos y eso a la gente no le mola, así que me quedo aquí”.
Entendemos que ahora Elsa es feliz viviendo sola y marginada en su castillo de hielo, donde come hielo, cena hielo, se acuesta en una cama de hielo y sueña con hielo, y no hay nada más que contar al respecto.




Mientras tanto, en el otro punto están Anna y Kristoff haciendo un viaje algo insípido a pesar de que lo quieran adornar con sucesos random, cuyo único objetivo es el de que Anna pida al montañero: -Llévame a ver los farolillos… perdón, a mi hermana quería decir, que así hablo con ella y nos quita la nieve esta.-
¿Y qué te hace pensar, alma de botijo, que si la última vez no te escuchó lo iba a hacer ahora?
Y así es. Anna consigue llegar al castillo de su hermana, donde se marcan un dueto molón, y una vez terminada la colaboración juntas, Elsa echa a su hermana del castillo a patadas, y la película parece ya haber perdido  su rumbo totalmente. Y no en plan “¿qué va a pasar ahora? Qué interesante todo”, no, sino más bien del palo “¿y qué coño se van a inventar ahora, cómo tienen pensado acabar esta historia?”.
Luego tenemos la relación “crepusculenca” de chica se divide entre dos chorbos, ¿Cuál escojerá? A pesar de que ya ves que si se va a pasar toda la “road-movie” con el señor de la espalda ancha como ya vemos en los trailers y spots del film, dudosamente acabará con el figurín del principio. Lo que en este caso queremos es ver como sucede y que resolución le darán al chico “despechado”, y ante esto, y resistiéndome a hacer un spoiler, nos encontramos con el giro argumental del final, que a mí me parece más desalentador que el final alternativo que hizo James Cameron para Titanic, pues es una ida de pinza que deja la coherencia de lado con el único fin de sorprender al público y de hacer una desganada y breve crítica sobre “el amor verdadero” a modo de auto-parodia que nos recuerda levemente a “Encantada: la historia de Giselle”, pero tan mal llevada o peor que ésta.
Anna se compromete con un hombre al que acaba de conocer, pero ¿comprometerse con alguien a quien conoces hace unas horas está mal, pero con alguien con quien has conseguido estar 72 sí es plausible, solo porque habéis hecho un viajecito temático juntos?
Dicho esto, la acciones de los personajes determinan personalidades contrapuestas que acaban por ser frías. Tenemos una Elsa interesante pero inacabada, de la que menos sabemos en realidad. Un Kristoff que es un Flynn Rider descafeinado, una Anna que intenta repetidamente divertirnos con su incontinencia verbal, pero lo hace a través de unos diálogos mal escritos que no acaban de ser redondos. Un muñeco de nieve que nos hará reír vagamente con sus comentarios y sus reacciones. Y que teniendo en cuenta que yo nunca he sido muy amigo de las mascotitas ‘porculeras’, diría yo que es el único personaje que cumple su función en la película de manera coherente, a pesar de que, tanto él como la amiga, estiran más de una vez el chiste hasta hacer perder la gracia que habían conseguido provocar.
Da la sensación de que los personajes pudieran verte sentado desde tu butaca como esbozas la risilla, y siguieran con la coña para que te rías más, y en lugar de eso lo que consiguen es fastidiarlo.




La relación entre las hermanas está muy mal trabajada, a pesar de que se hayan molestado en hacernos una elipsis musical y colorida bastante extensa al principio de la película.
Pero simplemente no se acaba de entender que, para ocultar la magia de Elsa, ésta tenga que exiliarse en su habitación sin ni dirigirle la palabra a su hermana del alma a la que estaba supuestamente tan unida, y un buen día decida abrir las puertas del palacio con la excusa de su coronación y se vuelva a hablar con ella tan ricamente.

Y por ir acabando, nos encontramos con el último parche argumental. Un hechizo de hielo en el corazón de Anna, del que resulta herida alcanzado el 80% del metraje, y que sabes que en lo que queda de película solo es puro trámite resolverlo. Con lo que no se respira ninguna tensión, partiendo de la base de que tampoco tenemos a ningún malo acechando, al menos evidente, en la película. Que luego todo llegará, pero para mí ya se hace prescindible, casi preferiría que no lo hubiera, y que la única “maldad” fuera la de una Elsa más desarrollada con poderes incomprendidos abocados al caos.
Y esto me recuerda también a la presencia de tres personajillos compuestos por dos jóvenes soldados (o lo que sean) encabezados por un “viejales” que pretende también dar alguna que otra nota cómica, pero que a mí gusto de entender el humor, solo da la nota a secas.
Dichos personajes amenazan con su presencia durante algunos momentos de la película, esperando que tengan que trascender, pero sin llegar nunca a alcanzar relevancia ni una finalidad concreta.
Y por acabar de enumerar personajes inútiles, tenemos al reno, que parece imitar la función del caballo de Rapunzel, pero sin la chispa, y por último los trolls, que me sobran totalmente en la película, y lo que más, su canción coaccionando un romance entre Anna y Kristoff a marchas forzadas. Algo comparable a la canción de las gárgolas de “El Jorobado de Notre Dame”, que era precisamente la única escena que destrozaba esa gran película.



UN MUSICAL DISNEY A RITMO DE GLEE
Y esto me lleva a hablar de todo el aspecto musical de la película, que a mí me empieza a sugerir la conclusión final que tengo con Ghibli: “si la música no la hace Joe Hisaishi y la dirección Miyazki, a la película le va a faltar algo”. En este caso serían Glen Keane a cargo de los diseños y Alan Menken al cargo de la música. Sino salen cosas como las que ya pasaron en “Tiana y el Sapo”, que conseguías con esfuerzo que te gustaran un par de canciones.
Y es que, como ya experimentaron con éxito en “Enredados”, la Disney ha apostado por volver al musical. Cosa que yo aplaudo, pero aquí se nos presenta un sondtrack al que sería generoso si le diese un 4.
Las canciones tienen más un corte Pop-Diseny-Channero que un score a la vieja usanza. Con algún que otro estribillo o fragmento musical pegadizo en más de una canción en realidad, pero que suena más a una improvisación en su conjunto que a una ópera maestra.
Cabe decir, que al menos esta era mi opinión antes de escuchar la BSO en inglés, y es que la adaptación española hace sonar las canciones fuera de tiesto. Frases embutidas y cantadas de carrerilla, meter seis sílabas en tres notas y encima a veces ni riman...
A la tercera escucha, las canciones ya han pasado a gustarme bastante más. Pero a mi percepción personal, los temas musicales de Disney siempre me han entrado a la primera, y no he tenido que hacer un “esfuerzo” para que me gustasen como he tenido que hacer con esta.
Además hay canons, crescendos y parones raros, en los que los personajes cantantes quisieran invitarte a darte el pie para cantar con ellos y tú te quedarías con cara de pasa en plan “no sé cómo acabar esta frase porque cada estrofa que cantas me suena distinta a la anterior”, repito, al menos a la primera escucha, bastante difícil de seguir musicalmente, luego ya le pillas su ritmo.
También me parece muy criticable la descompensación musical. Hay como tres canciones que suenan prácticamente seguidas, y luego las canciones que quedan aparecen muchísimo más espaciadas en comparación.

Y una cosa que siempre me ha parecido muy criticable en la animación musical, a menos que esté muy bien trabajada, es desarrollar puntos argumentales relevantes a través de una canción. Porque es fácil perderse en el contenido. Las canciones deberían reforzar el mensaje que transmiten los personajes en sus diálogos, pero no reemplazarlos o ser el hilo conductor exclusivo.
Cuando Anna resulta herida, ocurre durante la canción con su hermana, y uno se pierde un poco al preguntarse “sé lo que ha pasado pero, ¿cómo ha pasado exactamente, me lo puedes volver a poner?”.
Y ya mi última crítica sobre narrativa musical, es a la canción del principio: Comienza con una música que no sabes si estás viendo “El Rey León 5” por los ritmos étnicos y el tipo de coral. Pero bueno, suena bien, al menos los primeros segundos… Luego esperas a que arranque la canción, y te encuentras con unos señores que parece que van a hacer un número épico, pero la canción es infumable. Todo esto mientras te presentan a Kristoff de pequeño con su “familia”; toda una información visual altamente irrelevante, pues esta gente no se vuelve a ver, ni ocupa ningún lugar importante en la historia de Kristoff como personaje. Una canción que sobra tanto o más que la de los trolls, pero al menos no dura mucho y los ritmos, aunque abstractos en su forma son bonitos.




SIN IDENTIDAD
Ante los que decís, que es como una película de Disney clásica, me recordáis a cuando en los 90 algunos niños decían que películas como “La espada mágica”, “La ruta hacia el Dorado”, o en el mejor de los casos “Pulgarcita” y “La Princesa Cisne” parecían películas de Disney.
Sí, parecer lo parecen, lo justo como para entrar a comprarlas, pero también se nota que no lo son. Son productos con una calidad de animación muy similar o en algunos casos incluso a la misma altura, pero que llevan guiones más flojos y generalmente tienen una banda sonora bastante menos elaborada, aunque un niño no tenga tan educado el oído aún para notarlo. Son producciones que han sido caras, pero no tanto como las de Disney, y eso se nota en su conjunto.

En ese sentido, a mí “Frozen” me recuerda a eso, una película que imita a los títulos de su propia productora, pero parece venir de fuera, como hecha por DreamWorks o una de las competencias más cercanas. No sé lo cara que habrá sido la producción, puede que tanto o más como “Enredados”, pero el producto final me trae esa sensación contemporánea de “película ligeramente low-cost de imitación”.

Con “Enredados” ya me pasó visualmente, que aunque es agradable, no tiene universo propio, es todo muy estándar y neutral. Y eso se nota al ver que antes el equipo de Disney viajaba a los países en los que se ambientaban los cuentos, y plasmaban todo esa cultura en el arte visual de la película; y para “Enredados” se basaron en Disneyland, que viene a ser el refrito resultante de todas estas películas. O dicho de otro modo, una manera vaga de darle un diseño a la historia.
Y si partimos de que “Frozen” salvo algún guiño a la estética rusa, saca todo su fondo de armario de “Enredados”, nos encontramos ya con una película sin identidad propia.




VEREDICTO
Conclusión, yo argumentalmente le daría un 3 a la película, solo está por encima de los argumentos de las películas de Barbie, pero poco más. No aporta nada innovador como sí hacía “Enredados” discretamente. Se pasa de pastelosa y a la vez quiere ser moderna, y es una mezcla descompensada y mal llevada que está pensada solo para complacer a un público potencialmente infantil.
Y añadiéndole los factores musicales y visuales, y recordando su reciclado conceptual, le daría un 4 en total, porque ya darle un 5 sería aprobarla por los pelos, y yo esta película la dejaría como asignatura pendiente para septiembre…

jueves, 5 de junio de 2014

RAPUNZEL NABUNZEL: GRACIAS A UNOS, DESGRACIA DE OTROS...

Acabo de llegar a los 13.000 suscriptores de los 15.000 que pedía en cierto vídeo que según por donde sale el sol se hace más o menos polémico.

Aún queda un poco para llegar a la meta, pero quería transmitiros como estoy sintiendo este proceso.
Primero, siento haberme quitado una carga de encima. Sé que mientras yo trabajo duro, el resto me acompaña de alguna manera aunque solo sea por ejercer su paciencia.




Ya que encima es muy frustrante cuando tras un año de trabajo haces la entrega de turno, y pasan varias semanas hasta que la gente va reaccionando. Ahora al menos tengo el aliciente de que lo espera alguien, y que lo espera con ganas.

Y segundo y más importante, esto me ha ayudado a distinguir el tipo variado de público que tienen mis obras: 
De un lado gente apreciativa, empática y que aplaude el esfuerzo con un entusiasmo que anima a seguir.
Y de otro lado, gente inculta, cuya única conexión cerebral con lo que yo estoy transmitiendo se inicia en el momento de darle a PLAY, echar un par de risas tontas porque un personaje de un plano que se ha tardado semanas o incluso meses en animar, ha dicho algo gracioso; y dicha conexión finaliza en el momento en que el vídeo llega a su final.




Un público que cree que existes para divertirle, y que piensa que te hace un favor por prestarte su atención.
Pues yo, desde el punto de vista del empresario, sin duda diría que a cuantos más llegue mejor.
Pero desde el punto de vista del artista, y el humano, decir que me alegro que de haber dado con la fórmula para separar mis espectadores inteligentes de los toscos. Porque tengo mucho público no recomendable que es una mala representación de mi imagen como artista. Personas tóxicas y nocivas que solo consiguen que me reafirme en mis razones, y que lo único que logran es que me sienta más agradecido a vosotros, aquellos del primer grupo, que comprendéis que no soy una máquina de producir cosas, que soy persona, y que me apoyáis más allá de la risotada de un gag resultón.

Muchas gracias, majos. ;-) 

miércoles, 9 de octubre de 2013

RAPUNZEL NABUNZEL, "LA SOLUCIÓN FINAL"

No sé si me alegra, o me asusta, comunicar que finalmente la producción de "Rapunzel Nabunzel" se va a ir agilizando...

Érase una vez, mientras en YouTube, los usuarios más 'chachis' ganaban 100.000 reproducciones en una tarde por subir vídeoblogs sobre como sorber la sopa con un tenedor, o como copular con la tarima flotante de su salón-comedor, yo iba haciendo vlogs en los que, a veces triste, a veces más chisposo, y a última hora ya casi de mala leche, iba contando el proceso insufrible de realizar una producción animada hecha en casa frame a frame. Vlogs para concienciar a la gente, vlogs para conseguir ayuda en la labor, vlogs para financiación...
Y cual no era mi satisfacción, al ver que la mayoría de la gente ni se molestaba en ver esos vídeos, pero sí en irse a los de "Nabunzel" o "La Sirenita Lesbiana" para escribirme comentarios pidiendo sin un por-favor que valga, que suba capítulos nuevos (como si yo los tuviera pero el problema fuera que no quiero compartirlos).
Así es como he llegado ya al límite, no de mis fuerzas, sino de mis ganas.
No quiero continuar dedicándole más tiempo a "Rapunzel Nabunzel". No merece la pena. ¿Recibo frutos? Sí. Pero es como cultivar 100 tomates y recoger 8, y no voy a empezar ahora yo a hacer vídeos de sorber sopas con tenedores, porque me parece que para eso ya hay mucha gente sin talento a la que le queda mejor.

Así que viendo como se me agriaba el carácter por acabar una cosa en la que empecé con ilusión, y como para acabar esa cosa dejaba marchitar mi vida privada para convertirme en monotema, he comprendido que la solución no es ni quejarse (aunque parezca que sea el fin de lo que estoy escribiendo ahora), ni concienciar a nadie, ni hacer frustrantes proyectos de crowdfunding en Verkami.
La solución amigüitos míos es, ¡dejar de animar!




Hace poco comuniqué en Twitter, mediante dos mensajes la noticia, y ahora a continuación os amplío los detalles:
La 3ª parte de "Rapunzel Nabunzel" durará bastante más que diez minutos, aún no sé decir exactamente cuantos, pero es una cantidad generosa, ya que se le suma el material que por prisas no pude publicar en la 2ª parte, más la verdadera 3ª parte.
La mala noticia es que, varios de esos minutos serán como los habéis visto siempre, con dibujos a color y animación, pero el resto, serán en storyboard a lápiz...
Y cabe decir además que, será un storyboard con un nivel de detalle bajo mínimos.




Pero es que el otro día sufrí un golpe de felicidad (digo 'sufrí' porque no estoy acostumbrado) que me llevó a ésta epifanía. Hace poco, estando en mi casa de Alicante, y sin mi ordenador habitual, decidí adelantar trabajo a mano, y dediqué unas horas durante un par de días para hacer 4 páginas de storyboard en las que se concentraban 8 minutos de la 3ª parte de "Rapunzel Nabunzel".
Y el otro día, ya en Barcelona, escaneo dichas páginas, cojo el demo de audio que tenía ya grabado de la 3ª parte, y meto los dos ingredientes en el programa de edición de vídeo... En cosa de una hora ya tenía en bruto 8 minutos de metraje acabados. Así, de repente.
Una cosa que llevo imaginando ver en pantalla durante años, de repente ya estaba delante de mí. Mal hecha, pero delante de mí...
Y digo yo, que si a fin de cuenta, lo que la gente suele comentar es "qué gracia tal skech" en vez de "qué currada tal animación", pues la esencia se preservará, ¿no?

Auditivamente seguirán cubiertas todas las voces de los personajes (al menos hasta la 5ª parte, donde hay un vacío por parte de los actores de doblaje que ya veré como resolver), tendrá su banda sonora, y los efectos de sonido. Solo fallará la imagen, pero a eso ya le echáis vosotros imaginación, que es gratis, y a mí me sale más a cuenta.

Siento tener que continuar (y finalizar) la obra en este formato, pero o es eso, o dejar la historia definitivamente. Tengo ganas de empezar otros proyectos, o más bien de continuar otros empezados y que siempre dejo pausados por toda la cantidad de trabajo. No quiero estancarme en una sola obra; no quiero ser solamente "el autor de Rapunzel Nabunzel" o el "autor de La Sirenita Lesbiana", y ya llevo desde el 2008 con ambas obras, ya ha llegado el momento de ir cerrando un ciclo.

Eso sí, tranquilos, el capítulo 3 de "La Sirenita Lesbiana" sí cerrará la obra en animación a color, ya que es un proyecto más pequeño.

Espero que comprendáis mi decisión, y que dentro de lo que cabe, podáis seguir disfrutando de la obra.


viernes, 5 de abril de 2013

DIARIO DE UN NÓMADA URBANO

Hoy tenía que ir a la psiquiatra, pero he preferido forzar el "uy, se me ha pasado la hora" mientras dormía y despertaba varias veces ante el reloj.
Después me he despertado y ya eran las 7 de la tarde. A una hora así piensas "¿y qué hago ahora?".
¿Qué hago ahora... qué haré mañana, qué haré pasado?

Parece casualidad, pero justamente hoy me ha dado un bajón; un bajón que quizá no habría tenido de ir a la cita acordada, quién sabe...
El caso es que me he puesto a pensar en todo y en nada, y me he sentido triste por ninguna razón y por todas a la vez. Y cada vez que me pasa esto, me callo, lo pienso y espero a que pase. Pero hoy me apetecía escribir.
Al ser humano nos gusta el victimismo, quizá nos hace sentirnos importantes, y desde que descubrí eso, de un tiempo para acá, trato de evitar todo lo posible caer en ese estado, y la verdad, me ha ido mejor.
El problema de no ser una persona equilibrada, es irte a los extremos. Incluso me molesta ver ese victimismo en persona ajena, o hasta representado en una serie de televisión, cuando todas las herramientas como música, iluminación, enfoque, se ponen de parte del actor para forzarte la lagrima artificial y estudiada que el guión ha planeado.
Y estos extremos te hacen pasar de creer que lo que ocurre a tu al rededor no pesa tanto si no le das importancia, a ignorar la posible cobardía de negarte a darle dicha importancia, y no ver el peso que realmente tiene y que tendría que llevarte a replantear aspectos de tu vida.

Hace poco compré una casa en Alicante, la ciudad en la que nací. De hecho, no es una casa cualquiera, en ese casa pasé muchos años de mi infancia, que no todos, pero sí algunos de los más trascendentales, de los más tristes, de los más turbios... y también algunos de los más alegres.
Y parece que últimamente esté conmemorando décadas de mi vida, en 2011 hice realidad un LP en el que comencé a pensar en 2001, mismo año en el que inicié un proyecto narrativo del que ahora estoy terminando un reboot. Y la conmemoración más importante ahora es volver a una casa de la que me marché con 17 años y a la que no pude volver.

Llevo varios meses ilusionado con hacer ese viaje, y para ello quería que me acompañaran dos amigos, dos personas importantes de mi vida presente.
He estado muy entretenido pensando a dónde iríamos, qué haríamos, qué visitaríamos, y sobre todo, en el momento de utilizar mi llave para abrir mi vivienda, y dejarme llevar por la inexplicable sensación de volver a  ver ese pasillo, de estar en un lugar en el que me han pasado tantas cosas y que, hasta ahora, no había podido volver.

El caso es que una de estas personas hoy me estaba hablando, y brevemente ha hecho un simple comentario sobre algunos de sus planes de futuro a corto plazo, como dónde quiere irse el fin de semana que viene, o qué quiere hacer allí.
Y no tendría porque, pero esto me ha hecho adarme cuenta de que realmente estoy solo en mi viaje.
Yo simplemente pensaba en hacer una escapada lúdica con unos amigos, no va más allá la cosa.
Pero no es cierto.
Como he dicho antes, quería llevar dos personas importantes de "mi vida actual".
Yo en Alicante dejé una vida que no se quedó en "stand-by", continuó sin mí. Tengo amigos para los que ya hace mucho tiempo que no soy esa persona que ven cada día. Y aunque tengo muchas ganas de pasar tiempo con ellos, forman parte ya de un entorno que no es el mío. Y por eso quería sentirme respaldado de un trocito de mi mundo allí, en una tierra que me vio nacer y que ya no es mi tierra.

¿Y cual es mi tierra realmente?
Mi vida es nómada. He vivido en tantos lugares como años tengo, sin exagerar. No tengo una familia, ni nadie por quien responder. Me refugio en mi arte, que me da vida, pero también es una excusa para no ver lo que sucede alrededor. Tengo muchas personitas importantes esparcidas en distintos lugares, lo que como es normal, me imposibilita estar con todos a la vez.
No tengo muchos amigos de verdad, porque cuando es verano, si no me he quejado del calor mil veces, no me he quejado ninguna. Pero en cambio, cuando tengo que quejarme de verdad, de las cosas importantes, me las guardo. Y de las personas contadas a las que me he atrevido a abrirles la caja de Pandora, han sido contadas las que han sobrevivido. Y por ellas quizá es que sigo donde sigo, en una estación de tren abandonada, que sé que tiene reservada un tren para mí, que tiene que llevarme a algún lugar, pero no sé si de visita, o para quedarme, ni dónde será.

Y en una tierra de nadie seguiremos caminando hasta saber algo más de la vida...

sábado, 23 de febrero de 2013

¡VUELVE "LA SIRENITA LESBIANA"!

A través de 2 capítulos (de una obra incompleta de 3), Lésbica nos contaba su peculiar historia desde el año 2009 mediante las "ventanitas" de YouTube.
Empezó para entretener y echar unas risas tontas, y acabó convirtiéndose en un icono "LGB" de referencia en muchas páginas de temática, solo por conseguir algo tan simple como unir dos tipos de público: heterosexual y homosexual; que aún en la era en que vivimos siguen ordenándose por cajones.

"La Sirenita Lesbiana" era vista por adolescentes y adultos heterosexuales que solo buscaban unos minutos de entretenimiento, mientras que gays simpatizaban con el género y lesbianas se divertían con un material "no porno" orientado a su sexualidad. (Detalle que me hizo gracia leer en algunos blogs "aquí tenéis esta serie que he encontrado, resulta difícil encontrar material para vosotras que no sea pornográfico").

LA CENSURA

Banderas aparte, ya que el humor y la narrativa jamás han entendido de sexos; una de las particularidades de "La Sirenita Lesbiana" era el hecho de ser animación y no estar dirigida a la infancia, y es que aunque resulte un tópico molesto hasta el aburrimiento que ya debería haber prescrito, aún sigue sorprendéntemente arraigado en la mente de más gente de la que debería, por mucho anime bélico, político o sexual que exista.
Y tanto es así que en 2011 ocurrió...

Con 3164400 visitas, y solo 4 votos negativos por cada 200 positivos, YouTube decide retirar el vídeo por la notificación desconforme de algunos usuarios de la plataforma. Los administradores reportan alegando que una sirena en topless en una adaptación cómica del clásico de Andersen, se traduce en "demasiados desnudos en contexto sexual", matizando además, que YouTube SÍ permite desnudos, pero siempre que su contexto sea educativo, artístico, etc...

Ante la indignación que me supone lo absurdo y ridículo, decido hacer una apelación.
Y lo curioso es que tras una "segunda" revisión al vídeo contemplan que efectivamente el material no infringe ninguna normativa (¿segunda revisión, la primera la hizo una monja de clausura?), pero que a causa de la polémica han decidido aplicar un censor de edad.
El problema de un censor de edad es que necesitas una cuenta de YouTube en la que previamente has indicado tu año de nacimiento, y esto significa que, si eres mayor de edad pero no tienes cuenta para demostrarlo, o te haces una, o no puedes ver el vídeo... Resultado: la alzada gráfica de visitas del vídeo pasa a convertirse en una línea recta.

Lésbica fue censura, maltratada y malagradecida tras un intenso proceso casi diario de dos años de trabajo a dos manos para la realización de la animación tradicional frame a frame, la composición de su música, sonorización, y por supuesto la escritura de sus guiones y demás labores.
No, Lésbica no podía continuar de esta manera, por lo que, tras algún tiempo de decadencia, finalmente decidí retirarla.

LA VUELTA
Hoy vuelve, autocensurando su imagen (que no su humor) para que no queden excusas, y dejando en evidencia que si alguien se quiere seguir metiendo con ella, ese "contexto sexual" del que hablaba YouTube, se traduce en "homofobia".
Los capítulos ahora tienen un nuevo formato, el capítulo 1 (de 7 minutos) más el capítulo 2 (de 11) han sido divididos por episodios de 3 minutos, que se publicarán mensualmente en dos caneles de YouTube, la cuenta "Efrayn" de toda la vida, y una nueva cuenta con motivo del relanzamiento, llamada "La Sirenita Lesbiana", donde podréis ver solo material de Lésbica y sus amigos.

Me gustaría que tras completar estas subidas, pudiera tener material nuevo para entonces, lo que llamaríamos el antiguo capítulo 3 que habría durado 10 minutos y que nunca llegué a empezar, con el que hubiera dado por concluida la obra con un total de 28 minutos de metraje.
Pero la labor es intensa y muchos mis proyectos, así que haremos lo que se pueda.
Por vuestra parte, suscribíos al nuevo canal, y pasad los vídeos a vuestros amigos para que la repercusión pueda ayudar a Lésbica a volver a nadar tan alto como llegó a hacerlo…
¡Muchas gracias a todos por leerme! ¡Os mando un brazo, y besos donde más os guste! ;-)

sábado, 2 de junio de 2012

RELACIONES TEXTUALES: Nuevo Capítulo



Ya data del 2008 esta novela gráfica, más comunmente llamada "cómic", aunque no es exactamente lo que es.
Hoy es noticia porque a penas ayer hice público el estreno del nuevo capítulo en varios años desde la publicación de la primera parte, que constaba del capítulo 1 y el 2.
Esta historia supuso una desventura editorial de la que decidí alejarme un poco, por eso, aunque el nuevo capítulo que nos ocupa lleva ya escrito desde el 2009, hasta hace poco no he tenido listos los dibujos y el nuevo formato en el que ahora os lo presento, un formato que podéis ver vosotr@s mism@s desde aquí:
http://www.efraynRS.com/RelacionesTextuales

 Espero que os guste.